PASTEL DE VERDURAS CON AGAR-AGAR
- Agnes Plantalech

- May 26, 2020
- 2 min de lectura
Actualitzat: Nov 29, 2020
Una receta fácil de preparar, ligera, sana y refrescante, que aporta una gran variedad nutricional.
Este pastel ofrece una gran variedad de posibilidades, dependiendo de lo que tengamos en la nevera. Es una receta que permite utilizar todas aquellas verduras que hayan sobrado de una preparación culinaria previa, o que están a punto de malograrse.
Este plato puede ser tanto un plato principal, como una guarnición, y tiene la ventaja de que una vez cocinado, se puede congelar.
Es una receta ideal y nutritiva para todas aquellas personas que necesitan seguir una dieta baja en calorías y es apta para veganos.

INGREDIENTES
500 ml de caldo vegetal
Una cebolla de Figueres
100 gr. de coliflor
Una zanahoria mediana
Media berengena escalivada
Una cucharada sopera de Tamari
Una culcharada pequeña de aceite de oliva
Una culcharada pequeña de aceite de coco
Dos cucharadas soperas de semillas de sésamo
6 gr. d'Agar-Agar
Sal y pimienta
Esta receta se puede variar según el gusto o las verduras que tengamos en la nevera.
PREPARACIÓN
Calentamos el aceite de oliva a una sartén, y añadimos la cebolla cortada en dados. Mientras tanto, vamos pelando y cortando la zanahoria en rodajas y deshacemos la coliflor en trozos pequeños. Cuando la cebolla está dorada añadimos la zanahoria y la coliflor. Cortamos la berenjena asada en tiras y cuando la zanahoria y la coliflor estén al dente, la añadimos. Finalmente incorporamos el tamari, dejando que las verduras se impregnen, y cuando esté absorbido, paramos el fuego y salpimentamos al gusto. Ponemos el caldo vegetal en una olla, y diluimos el agar-agar. Seguidamente añadimos todos los ingredientes, previamente cocidos, y los dejamos hirviendo a fuego lento unos dos o tres minutos. A continuación, untamos un molde con aceite de coco y ponemos la mezcla. Pre-calentamos el horno a unos 180º y lo cocinamos durante unos 15-20 minutos hasta que el líquido vaya quedando consistente. Finalmente lo retiramos del horno y cuando se haya enfriado lo desamoldamos y añadimos las semillas de sésamo por encima.
Es un plato para servir frío, si se quiere recalentar, perderá su consistencia característica.






Comentaris